domingo, 21 de octubre de 2018

LA ENVIDIA


LA ENVIDIA:
La historia que me contó mi maestro, ocurrió hace muchísimos años en un país imaginario en la época en que todo se resolvía con lanzas y espadas.
Aunque podríamos perfectamente extrapolarla y traérnosla a nuestros días, con la única diferencia de que las espadas y las lanzas, serían sustituidas por misiles y computadoras, o…
Quizá simplemente por servicios de información secretos y políticos (Los seres sin duda más degenerados y parásitos), apoyados por jueces engreídos, creídos de estar en posesión de la verdad absoluta y… Ambiciosos y malvados. Resumiendo, abogados fracasados que no han tenido huevos de establecer su despacho profesional  y se han refugiado como funcionarios o… Funcionarillos.
Bien: A lo que vamos:
El Rey, estaba muy agradecido a dos capitanes de su guardia, que habían logrado grandes victorias.
Entiéndase por victorias, que esos dos capitanes habían sido muy eficaces en exprimir al pueblo con impuestos injustos, conseguido para el reyezuelo bellas doncellas a las que forzar y robar sus tierras a algunos vecinos del Reino. Todo ello, con gran éxito.
Pero el tiempo es cruel y los capitanes, habían envejecido.
Así que el buen Reyecito, Reyezuelo o como quiera cada uno llamarle, pues decidió jubilarlos y darles un premio por su recta trayectoria en la extorsión, la violación y el robo de lo ajeno al servicio del Rey.
Sabía bien el Rey, que estos dos individuos, se odiaban y envidiaban a muerte, así que decidió someterlos a prueba.
Los recibió en audiencia y les dijo solemnemente:
-Me habéis servido con eficacia y lealtad y ha llegado el momento de premiaros.
Así que os voy a dar tierras, soldados dinero y todo lo necesario para que tengáis una gozosa jubilación. Lo que me pidáis.
-Muchísimas gracias, Majestad- Respondieron los dos al unísono y agredecidos.
-Mas hay una condición-… Continuó el Monarca-. Uno de los dos tiene que pedirme el primero y al segundo, le daré exactamente el doble de lo que le dé al primero.
Enmudecieron los dos ladrones-asesinos oficiales del Rey… Se hizo una pausa larguísima… ninguno de ellos quería ser el primero en pedir, lo que supondría que le iba a dar al segundo, justamente el doble.
Apremió el Rey:
_Vamos… Uno de los dos que elija ya.
Los dos permanecían mudos y finalmente el Rey, les dijo:
-Es increíble lo envidiosos que sois. Venga tú, -señaló a uno de ellos-.  Te ordeno que me hagas tu petición, ya.
Tras unos instantes de duda, el primer capitán dijo:
-Majestad, sáqueme un ojo.
Está todo dicho. Se puede aplicar a un montón de gentuza de nuestros días…
www.quelesdenporculo.blogspot.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario